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Por: Revista Única | 30/08/01

«Rocco me devolvió las ganas de vivir»


Mirtha Legrand habla del nacimiento de su nieto

Una abuela chocha, nada podría describir mejor a Mirtha Legrand desde que nació Rocco André, su tercer nieto. El hijo de Marcela Tinayre se ha convertido en la mayor alegría de Chiquita y también en su orgullo. Sucede que este varoncito llegó al mundo después de que la hija de la estrella televisiva, a punto de cumplir 50 años, se sometiera a un sofisticado tratamiento de fertilización asistida. Y el resultado fue por demás satisfactorio: el viernes 24 nació el bebé pesando nada menos que 4 kilos. «Es un milagro de la naturaleza. No puedo creer a mi edad tener a un bebé en mis brazos y que ese chiquito sea mi nieto», no se cansa de decir Mirtha radiante de felicidad.
-El nacimiento de su nieto se adelantó una semana. ¿La tomó de sorpresa?
-Para nada, porque yo tenía un presentimiento de que algo de eso iba a pasar. Mira si lo estaría esperando que el mismo día del parto había reservado cinco entradas para ir a ver a Sandro con unas amigas, pero a último momento decidí suspenderlo. Justo me llamó Nora Lafón, que es la encargada de las relaciones públicas de Sandro, para confirmar mi asistencia al show y le dije que me disculpara pero que tenía casi la certeza de que ese día nacía Rocco.

UNA NOCHE MUY ESPECIAL
-¿Y cómo fue su primer encuentro con Rocco?
-Un sueño. Todavía tengo la sensación de que todo esto no me pasa a mí sino a otra persona. Rocco nació a la una y cinco de la madrugada y pude verlo enseguida. Además, al nacer por cesárea, no tuvo ningúnn esfuerzo y se le veía la carita perfecta, bien rosadita. Realmente es un bebé precioso y no es porque yo sea la abuela (se ríe). Cuando lo trajeron de la sala de partos a la habitación, llevaba puesto un sombrerito muy simpático, ¡Cómo han cambiado las cosas! Pensar que yo tuve a mis dos hijos, Daniel y Marcela, en la misma clínica pero en esa época no había sombreritos ni nada. Y no bien pude, también felicité al médico, que se llama Sergio Pasqualini, y a la partera porque debo decir que soy una abuela profundamente agradecida.
-¿Cuál fue su regalo?
-¿Para el bebé? Ya le dí mi regalo hace tiempo porque cuando vine de Europa, en abril, le traje muchas cositas. Y a Marcela le envíe un ramo de flores a la clínica porque quería homenajearla en ese día tan especial.
-¿Cómo está ella?
-Marcela está fantástica. Se recuperó enseguida de la cesárea y sobre todo se mantuvo siempre de muy buen ánimo. El único problema fue que los primeros dos días estaba muerta de hambre y los médicos le habían prohibido comer algo sólido. Y por otro lado casi no pudo dormir de tanta felicidad, así que apenas pegó un ojo.

-¿Cree que este bebé va a unir a la familia?
-Nosotros somos muy unidos, lo que pasa es que cada uno tiene sus actividades. Pero es cierto que este bebé ha logrado reunirnos a todos. La noche que nació pasamos un momento hermoso… (suspira). Yo no hacía más que llorar mientras que Ignacio se ocupó de poner música en la habitación y de probarle la camisetita de Boca por encima de la ropa.
-O sea que Rocco ya tiene equipo de fútbol.
-Me parece que me voy a hacer la distraída y le voy a comprar una de Racing para ver si tengo suerte (se ríe). Pero difícil porque la mamá es una fanática de Boca.
-Tampoco coincide con la mamá en el nombre elegido para el bebé…
-¿Sabés que ahora me gusta Rocco? Es que es tan divina esa criatura que hasta me empezó a gustar su nombre. La verdad es que todavía le digo Roquito, pero no lo voy a hacer más porque a sus padres no les gusta. El que me encanta es André, su segundo nombre.

-¿No le parece que fue ayer cuando Marcela le dijo que estaba esperando un bebé?
-Eso fue los primeros días de febrero, lo recuerdo perfectamente. La noticia fue emocionante por donde se la mirase, porque además de que mi hija tuvo la valentía de ser madre nuevamente siendo una chica grande, ese era su tercer intento de embarazo.
-¿Es cierto que su hija le había prometido hacerla abuela por tercera vez hace mucho tiempo atrás?
-La verdad es que cuando Dani murió, Marcela me dijo: «Mami, te prometo que voy a darle vida a esta familia». Claro que en ese momento no entendía bien a qué se refería hasta que me dijo que estaba esperando un hijo y entonces supe lo que me había querido decir. Incluso, el día que nació Rocco y nos quedamos solas en su habitación, nos pusimos a llorar muy emocionadas y volvió a decirme que le había dado vida a nuestra familia.

LA NUEVA MIRTHA
-¿Siente que este bebé va a cambiarle la vida?
-¡Es que ya me la cambió! Mi vida es otra y no es broma lo que digo: ha nacido una nueva Mirtha Legrand, aunque cueste creerlo. En mi trabajo, por ejemplo, ya no pienso enojarme por cualquier cosa. Las cosas importantes de la vida son las que valen la pena, y en mi presente lo es mi nieto. Mi querido Rocco… Estoy segura de que Tinayre y Dani lo están viendo desde el cielo.
-¿Pensó en ellos en estos días?
-Siempre pienso en ellos, nunca voy a olvidarlos, ¿Y sabés una cosa? Creo que este nieto es un regalo que me hizo Dios después de tanto sufrimiento. Rocco me hace feliz, voy a ser más optimista ante las cosas. Hasta siento que tengo más ganas de vivir.
-¿Piensa malcriar mucho a su nieto?
-Muchísimo. A mi nieto quiero darle todo lo que me pida. Espero que Marcela me lo deje algo en casa porque ya nos dijo que piensa llevar a su hijo a todos lados. Pero no voy a ser la única que lo malcríe: este chico va a andar de mano en mano, acordate lo que te digo.
-¿Que le diría a las mujeres de 50 que desean ser madres?
-¡Que se animen! Y a mi hija la felicito porque ha sido una mujer de una valentía total. Marcela es un ejemplo y creo que a partir de ahora muchas mujeres de su edad lo van a intentar. Ojalá haya muchas madres corajes como mi hija en este país.