Nuevos y viejos amigos: su importancia en la red de fertilidad - Halitus Instituto Médico - Líder en tratamientos de Fertilización asistida

Mundo Halitus

Inicio - Mundo Halitus - En Los Medios

Por: Psicoterapia y Reproduccion Asistida Blogspot | 25/09/20

Nuevos y viejos amigos: su importancia en la red de fertilidad


Según la Organización Mundial de la Salud, la Infertilidad es una enfermedad que afecta al 15% de la población mundial en edad reproductiva. El impacto emocional que esta enfermedad conlleva suele generar conflictos entre los miembros de la pareja, y también con el entorno. ¿Cuál es el rol de los amigos en este proceso?

Si bien la infertilidad es una enfermedad del aparato reproductor, la OMS refiere que todas las enfermedades que afectan al cuerpo tienen una raíz y correlato psíquico, porque lógicamente somos una unidad cuerpo-mente.
Los pacientes que realizan tratamientos de fertilidad suelen “quejarse” de no sentirse cómodos en sus grupos de pertenencia social de siempre. Cuando la mujer pasa a ser la única de su grupo de amigas que aún no ha tenido hijos, es común que viva con angustia los encuentros sociales donde “sólo se habla de pañales y mamaderas”. A eso se le suma, a veces, el mandato social de “tener que pertenecer ”o “ tener que alegrarse” cuando la que trae la buena noticia es otra. Estas situaciones suelen provocar un conflicto interno entre dos fuerzas en pugna: por un lado el cariño genuino hacia la amiga, hermana o prima bendecida por la maternidad y, por otro, el legítimo sentimiento de tristeza, angustia y exclusión que provocan los reiterados tratamientos fallidos.

Es por esto que los tratamientos de fertilidad no pueden ser aislados, cada paciente debe armar una red de fertilidad dentro de la cual pueda circular y afrontar su tratamiento. La red de fertilidad está constituida por médicos (ginecólogos, fertilólogo, andrológos, psicólogos, biológos, hematólogos, etc), por los amigos de siempre y por los nuevos, que pueden crearse a partir de la participación en grupos de ayuda para la fertilidad. Dado el carácter autogestivo que suelen tener los tratamientos de fertilidad es recomendable la formación de esta red de contención e intercambio social donde circulan informaciones, datos, experiencias, avances científicos, actualizaciones legales y todo tipo de saberes que aportan el contenido simbólico-representacional que ayuda a calmar la angustia de quienes están atravesando este proceso.
Dado que en los problemas de infertilidad la red social se empobrece e incluso, a veces, llega a desarticularse, es realmente muy valioso y positivo incentivar en los pacientes a la integración con nuevos grupos de ayuda mutua y de pertenencia social.

¿Cuál es el lugar de los viejos amigos? Cómo me conecto con ellos? Cómo hago para no alejarme?

El aislamiento vs el afrontamiento
Rehuir, aislarse o fugarse, nunca son alternativas constructivas en términos de construcción o articulación de estrategias de afrontamiento de situaciones de crisis. Por lo tanto, intercambiar con el otro, a pesar de que por momentos resulte tedioso, angustioso o ansiógeno puede ser una vía para producir estrategias de apertura para la resolución de problemas.

Los grupos de amigos tienen desde siempre la función de espacio de contención y acompañamiento. Si alguien está atravesando un momento de crisis, los amigos que tanto nos conocen pueden constituir un espacio para refugiarnos. La cuestión es cómo nos hemos insertado cada uno de nosotros en nuestro grupo de pertenencia social. A veces esa inserción ha sido desde el lugar del proveedor del grupo, como alguien completo y autosuficiente. Esto en ocasiones nos complica a la hora de pedir ayuda, por esta razón la necesidad de ser contenido o sostenido por el otro puede pasar desapercibida generando un vacío o sensación de abandono.

El grupo de amigos podrá acompañar en primer lugar si quién está pasando una situación de crisis puede abrirse al grupo y pedir compañía o escucha. Sentirnos acompañados por nuestros viejos amigos en una crisis, aunque sea por algunos de ellos, nos aporta una gran confianza para afrontar algo desconocido e incierto como es un tratamiento de fertilidad. Si el amigo que me conoce desde siempre está a mi lado confiando en mí y en que las decisiones que tomo son acertadas o incluso, señalándome si no está de acuerdo con algo, me devolverá una imagen de mí mismo segura y confiada. Por esto decimos que los grupos de pertenencia históricos en la vida de una persona son espacios de contención, acompañamiento y generadores de confianza. Devuelven al sujeto una “buena imagen”, conocida y confiable.La contención emocional, la confianza en uno mismo y el acompañamiento afectivo de las personas que nos quieren son los recursos personales e interpersonales que todos necesitamos para atravesar las tormentas que la vida nos presenta.

Por otro lado, también están los nuevos espacios de pertenencia social, que como ya dijimos son muy importantes. La apertura es generadora de nuevas oportunidades. Tanto con los grupos históricos como con los nuevos que hemos construido, compartir e intercambiar nos puede ser de gran ayuda en este arduo camino de la fertilidad.

Y que pasa cuando el grupo se vuelve invasivo o controlador?

Esto es algo que puede suceder, veces los amigos en su afán de asistir o aportar se transforman en “fiscales” de las decisiones o de la vida de algún miembro del grupo que está atravesando un problema o una coyuntura especial. Cuando esto ocurre es importante mantener una zona de privacidad de la pareja donde circule la información más “confidencial” para evitar así la sensación de exposición que muchas veces estos tratamientos producen.
No es cuestión de encierro ni de exponer todo. Intercambiar con la red, de nuevos y viejos amigos, nos permite realizar otras lecturas posibles de la realidad que nos acontece. Quizás el fortalecimiento que logramos producto del intercambio nos permite sacar a la luz prejuicios, fantasías o temores obstaculizantes devolviéndonos una imagen de nosotros mismos potente y confiada para seguir en el camino de la búsqueda de un hijo.

Lic. Patricia Martínez
M.N. 24.411


Link Noticia Original