Como en la población general, la mayoría de las mujeres va a experimentar síntomas leves o moderados de resfriado o gripe: tos, fiebre y, en algunos casos, falta de aliento.
Existe hasta ahora solo un caso reportado de una mujer con Covid-19 que requirió ventilación mecánica cursando las 30 semanas de gestación, luego de lo cual tuvo una cesárea de emergencia y se recuperó bien.
Solo se ha informado en la literatura un caso, pero con dudas si no fue en el momento del nacimiento. Existe una serie de casos publicados por Chen et al donde se evalúa el líquido amniótico, la sangre del cordón umbilical, hisopados de garganta neonatales y las muestras de leche materna y todas las muestras dieron negativo para el virus.
Se considera improbable que el virus tenga efectos congénitos en el desarrollo fetal.
Sin embargo, no está claro si el parto prematuro fue por complicaciones maternas o producto del virus. Todos los bebés de mujeres con sospecha o confirmación de Covid-19 deben hacerse la prueba.
En la literatura de China se recomienda el aislamiento de la madre infectada y su bebé durante 14 días, pero un informe emitido por el Royal College of Obstetricians and Gynaecologists (UK) sugiere ser precavidos con la separación preventiva, dados los posibles efectos perjudiciales sobre la alimentación y el vínculo.
Se deberá discutir los riesgos y beneficios con los neonatólogos, y respetar las normativas vigentes de acuerdo a la autoridad sanitaria.
Los bebés nacidos de madres que dieron positivo para Covid-19 necesitarán seguimiento neonatal y vigilancia continua después del alta.
De 6 casos analizados en China, la leche materna fue negativa para Covid-19; sin embargo, es reducido el grupo de análisis. Por eso sostienen que hasta que no existan datos suficientes, no se puede descartar la posibilidad de transmisión vertical. Por lo que los recién nacidos de madres infectadas no deberían ser alimentados con leche materna hasta que ellas y la leche den negativo.
El principal riesgo en la lactancia materna reside en el contacto cercano entre madre y bebé. Según el Royal College of Obstetricians and Gynaecologists (UK) se deben discutir riesgos y beneficios, entendiendo lo beneficiosa que es la lactancia materna. Y extremar cuidados: usar barbijo, lavarse las manos, esterilizar sacaleches y mamaderas.
La decisión final deberá consensuarse entre la paciente y el equipo tratante, en base a los conocimientos científicos de cada momento y el estado de salud de la madre y el recién nacido.
Por Dr. Agustín Pasqualini (MN 102009), especialista en medicina reproductiva, miembro de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMER) y director médico de Halitus Instituto Médico.