
Actuar, en vez de temer
La ciencia y la tecnología se han aliado con las mujeres para detectar tempranamente cualquier elemento dudoso que pueda aparecer en un pecho femenino. “Una mamografía puede descubrir microcalcificaciones (formaciones donde pueden esconderse células cancerígenas) de sólo dos milímetros. Al encontrarlas en un estado tan incipiente, podemos aplicar tratamientos mucho menos agresivos y técnicas quirúrgicas avanzadas, que permiten preservar la salud y la estética al mismo tiempo”, afirma la doctora Astrid Margossian, del departamento de Patología Mamaria del Instituto Halitus.
Para la especialista, informar a la gente de la necesidad de hacerse estudios periódicos e invertir en salud pública son armas decisivas.
Un dolor sin palabras
Además de las cuestiones orgánicas, existen factores psicológicos determinantes, que facilitan la aparición de la enfermedad. Científicos de todo el mundo confirman que el estrés profundo repercute sobre el sistema nervioso central, alterando el funcionamiento hormonal y debilitando el sistema inmunitario.
El daño que estas situaciones pueden desencadenar depende tanto de los antecedentes genéticos como de las características de la personalidad. (…)
Es que transformarse y cambiar están al alcance de quienes se atrevan. Vivir –y vivir bien- es la consigna.