UNA TÉCNICA PARA CONOCER ALTERACIONES GENÉTICAS DEL FUTURO BEBÉ - Halitus Instituto Médico - Líder en tratamientos de Fertilización asistida

Mundo Halitus

Inicio - Mundo Halitus - En Los Medios

Por: Saber Vivir | 13/11/06

UNA TÉCNICA PARA CONOCER ALTERACIONES GENÉTICAS DEL FUTURO BEBÉ


Destacan los beneficios del Diagnóstico Genético Preimplantatorio, en tratamientos de fertilización asistida

Recomendados para parejas que tienen antecedentes familiares o bien cuando la mujer es mayor de 37 años, este procedimiento que brinda resultados confiables, y no interviene en el embarazo, permite detectar anomalías a nivel cromosómico.

Las ansias por tener un hijo pueden encontrar, en el caso de muchas parejas, obstáculos debido a problemas relacionados con la fertilidad o la imposibilidad de concebir en forma natural.

Este impedimento suele llenar a los futuros papás de miedos y preguntas, especialmente si ya han atravesado una situación similar, debido a que los antecedentes familiares de enfermedades transmisibles genéticamente o la edad de los integrantes de la pareja, son factores de riesgo que justifican la realización de estudios de diagnóstico genético del embarazo.
En este sentido, el Diagnóstico Genético preimplantatorio (DGP), les brinda, a los pacientes que podrían transmitir un desorden genético, la posibilidad de conocer la salud el futuro bebé, antes de que comience el embarazo.

“Esta técnica, a través de la cual se obtienen resultados concluyentes y precisos, no implica ningún riesgo para el embarazo, dado que éste aún no se ha concretado. En una instancia previa a la implantación del embrión, se realiza una biopsia genética durante la cual se extrae una célula y se analizan las eventuales alteraciones cromosómicas”, explicó el Dr. Sergio Pasqualini, médico ginecólogo especializado en reproducción, director de Halitus Instituto Médico.

 
“Cuando en el hombre o la mujer hay alteraciones en el nivel de los cromosomas, hay genes que hacen pensar que la descendencia puede heredar Síndrome de Down, fibrosis quística o hemofilia”, especificó el especialista.
Por su parte, el doctor Nicolás Neuspiller, médico ginecólogo, especialista en reproducción, director médico de Fecunditas, consignó: “A través de este sistema, uno puede saber qué embrión es sano y cual está enfermo. Eso es muy importante, pues hay enfermedades genéticas ligadas a ciertos cromosomas que son muy graves, como la hemofilia o la esclerosis, que se pueden descubrir con esta técnica”.

Con respecto a los factores que pueden llevar a la realización del estudio, el doctor Pasqualini señaló que el DGP es recomendable no sólo en el caso de las parejas que saben que padecen problemas genéticos o tienen hijos que sufren alteraciones de este tipo, sino también “para las mujeres mayores de 37 años, y aquellas que hayan perdido embarazos en forma reiterada. En el caso de las parejas que tengan experiencias previas de fertilización no exitosas, también es recomendable la realización del estudio, pues en ese momento pueden descubrir las alteraciones que tal vez padezcan”.
En opinión del doctor Neuspiller, ex – presidente de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMER) añadió: “El DGP está recomendado solamente para aquellas parejas que ya cuentan con un antecedente de alteraciones genéticas”.

PROCEDIMIENTO SEGURO
Si bien la seguridad del futuro bebé siempre es una inquietud, el Diagnóstico Genético Preimplantatorio, no implica un riesgo para el futuro embarazo ni para la mamá, razón por la cual no sólo es seguro, sino que además incrementa la probabilidad de éxito del procedimiento de fertilización y el logro del embarazo., al transferirse al útero los embriones no afectados por la enfermedad genética para la que se encuentra en riesgo la pareja consultante. Por otra parte, permite diagnosticar la predisposición del embrión para desarrollar enfermedades de la vida adulta, tales como el cáncer, la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Huntington, entre otras.

LA IMPORTANCIA DE CONOCER
De acuerdo a especialistas, el camino hacia una fertilización segura comienza en la primera consulta. “Cuando entrevistamos a una pareja, lo primero que hacemos es estudiarla genéticamente para saber si se encuentra en riesgo. Luego, una vez que los embriones en Vitro alcanzan entre seis y ocho células o blastómeras, tomamos una y analizamos aquellas cosas que sabemos que representan un riesgo para la pareja en cuestión”, detalló la doctora Claudia Perandones, especialista en genética médica, integrante del Departamento de diagnóstico Genético de Preimplantación de Halitus.
Los estudios se realizan, por lo general, sobre el cromosoma 21, que determina el desarrollo del Síndrome de Down, el 17 que hace lo propio con el Síndrome de Edwards, el 14 o el 16.
“Es un estudio complejo, porque se trabaja sobre una sola célula, en la cual se analizan una serie de cosas. En algunos casos, por ejemplo, hemos llegado a analizar nueve cromosomas, aunque por lo general se analizan seis. Para eso se pone en práctica alta tecnología en el manejo de embriones y técnicas de genética molecular muy desarrolladas, para arribar a  un diagnóstico seguro”, destacó la doctora Perandones.

Una opción más
Debido a que el DGP permite conocer de antemano la posibilidad de que el embrión presente alteraciones genéticas, se genera un lugar para el debate acerca de la elección de continuar, o no, con el embarazo. No obstante, también cabe destacar que la posibilidad de conocer, les brinda a las parejas mayor información sobre el procedimiento que están encarando.
Consultada acerca de esta controversia, la doctora Perandones postuló: “Antes de que existiera la posibilidad de realizar un diagnóstico de este tipo, había parejas que ya tenían hijos con problemas genéticos y llegaban a la consulta muy desanimados. En esos casos, lo único que teníamos para ofrecer era una biopsia en el tercer mes, por lo que la angustia de no saber, crecía día a día. Ahora, con el DGO, las parejas tienen la tranquilidad de saber que van a poder reproducirse y tener un hijo sano, lo que no quiere decir que este procedimiento fomente la discriminación”.

“Más allá de lo estrictamente científico, esta técnica brinda solución a una temática familiar, al evitar que determinadas parejas pasen, desde lo emocional y lo económico, otra vez por una situación que es por demás compleja”, concluyó la especialista.

Fuente: Pro Salud News