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Ser papás con ayuda de la ciencia


Los trastornos de fertilidad afectan a 15 de cada 100 parejas. Afortunadamente, hoy en día la ciencia ofrece la solución para que muchas puedan concretar ese anhelo tan deseado.

Con el asesoramiento de
Dr. Sergio Pasqualini
Médico especialista en fertilización asistida
Director Médico de Halitus

Décadas atrás, cuando una pareja tenía dificultades para concebir, las sospechas recaían sobre la mujer. Sin embargo, en la actualidad se sabe que las causas pueden ser tanto femeninas como masculinas, o bien corresponder a la pareja.
Por diversas razones, los problemas de fertilidad afectan a 15 de cada 100 parejas. Pero, ¿en qué casos se considera que existe un trastorno de esta naturaleza? Cuando después de un año de mantener relaciones sexuales en forma regular y sin emplear métodos anticonceptivos el embarazo no se logra.

En la actualidad se sabe que las causas de la infertilidad pueden ser tanto femeninas como masculinas, o bien corresponder a la pareja.

Qué es la fertilización asistida
Se denomina fertilización asistida al conjunto de técnicas que, como su nombre lo sugiere, tienden a asistir al embarazo. Entre ellas, las hay de baja y de alta complejidad. Las de baja complejidad se llevan a cabo sin necesidad de extraer los óvulos del cuerpo de la mujer. En las de alta complejidad, en cambio, se trabaja tanto con los espermatozoides como con los óvulos, la fertilización se realiza en el laboratorio, y posteriormente el embrión se coloca dentro del útero.
En cuanto a cuál es el método más adecuado para cada situación, depende de la causa que provoca la infertilidad, la que deberá determinarse mediante la realización de estudios específicos a ambos miembros de la pareja. Sobre esta base, el profesional recomendará el que prometa un mayor porcentaje de éxito.

Para definir cuál es la técnica de fertilización asistida más apropiada para cada pareja, es necesario establecer primero la causa de infertilidad.

TÉCNICAS DE BAJA COMPLEJIDAD
* Relaciones sexuales programadas
Se indica a la mujer una medicación con el objetivo de reforzar la ovulación. De esta manera, en lugar de uno solo -que es lo que normalmente produce el organismo- puede obtenerse una mayor cantidad de óvulos.
Después de tomar la medicación, se lleva a cabo un seguimiento ecográfico para evaluar la respuesta de los ovarios, y se recomienda a la pareja la fecha más conveniente para mantener relaciones sexuales.
Cabe aclarar que si la respuesta de los ovarios es exagerada e implica el riesgo de un embarazo múltiple, el procedimiento se suspende.


Las técnicas de baja complejidad se llevan a cabo sin necesidad de extraer los óvulos del cuerpo de la mujer.

* Inseminación intrauterina
Se obtiene el semen y se procesa en el laboratorio, para seleccionar los espermatozoides con buena movilidad, vale decir, los de mejor calidad. Mediante un catéter que pasa a través del cuello del útero, los espermatozoides elegidos se depositan dentro del útero. De esta manera, se acorta el camino para llegar a uno o más óvulos, y la fertilización se produce en forma natural.
La inseminación intrauterina es un método apropiado para los casos de trastornos masculinos moderados, cuando el cuello uterino se encuentra afectado y los espermatozoides no logran ingresar en el útero, o bien cuando la mujer padece endometriosis, entre otras situaciones. Sin embargo, no suele resultar eficaz cuando las trompas de Falopio se encuentran obstruidas o los espermatozoides tienen escasa movilidad.
La tasa de éxito de este procedimiento es de alrededor del 12 por ciento.
Si después de intentar tres inseminaciones el embarazo no se logra, suele recomendarse una técnica de alta complejidad.

Si después de intentar tres inseminaciones el embarazo no se logra, suele recomendarse una técnica de alta complejidad.

TRATAMIENTOS DE ALTA COMPLEJIDAD
Por lo general, estos procedimientos tienen un porcentaje de éxito mayor al de las inseminaciones.
Existen dos técnicas posibles; en ambas, la fertilización se lleva a cabo en el laboratorio, mediante la extracción de los óvulos.

En las técnicas de alta complejidad, la fertilización se realiza en el laboratorio, y el embrión se coloca después dentro del útero materno.

* Fertilización in vitro convencional
Se extraen uno o más óvulos, y se seleccionan los espermatozoides de mejor calidad. En el laboratorio, se colocan aproximadamente unos 150.000 espermatozoides alrededor de cada óvulo, muchos de los cuales se adherirán e intentarán penetrarlo, aunque solo uno lo logrará. Al día siguiente, se verifica si se ha producido la fertilización, en cuyo caso, entre dos y cinco días después, los embriones se colocan dentro del útero por vía transvaginal. El resultado del procedimiento se conocerá recién a las dos semanas de efectuada la transferencia.

El ICSI resulta apropiado cuando la cantidad de espermatozoides o de óvulos es escasa, o bien cuando la calidad de cualquiera de ellos es dudosa.

* ICSI
El ICSI (intra cytoplasmic sperm injection, en castellano: inyección intracitoplasmática de espermatozoides) es una técnica de fertilización in vitro algo más sofisticada que la convencional, de la que se diferencia por la forma en que el espermatozoide se une al óvulo.
En este caso, en lugar de ubicar a los espermatozoides alrededor de cada óvulo, se extraen solamente unos pocos (los de mejor aspecto), aspirándolos mediante una aguja de cristal sumamente delgada (de seis a ocho veces más fina que un cabello), y se inyectan -de a uno- dentro de cada óvulo.
Una vez producida la fertilización, al cabo de dos a cinco días se efectúa la transferencia de los embriones al útero. Recién dos semanas después será posible conocer si se ha logrado el embarazo o no.
El ICSI resulta apropiado cuando la cantidad de espermatozoides o de óvulos es escasa, o bien cuando la calidad de cualquiera de ellos es dudosa.

En qué consiste la criopreservación
Cuando se efectúa un procedimiento de fertilización in vitro, convencional o ICSI, suele obtenerse una gran cantidad de embriones (por ejemplo, seis u ocho). Entonces, para reducir la probabilidad de que se produzcan embarazos múltiples, se transfieren al útero solo algunos. Transcurridos cinco días, el resto de los embriones se criopreserva, es decir, se conservan congelados, para utilizarlos en el futuro.