Las 10 claves de la fertilidad - Halitus Instituto Médico - Líder en tratamientos de Fertilización asistida

Mundo Halitus

Inicio - Mundo Halitus - En Los Medios

Por: Revista Ahora Mamá | 01/06/08

Las 10 claves de la fertilidad


La búsqueda de un hijo es una etapa muy importante en la vida de una pareja, sea por métodos naturales o con la ayuda de un médico especialista en reproducción. Veamos cuáles son las claves para que el sueño se convierta en realidad.

1-Infertilidad versus esterilidad


Aunque por lo general se las utiliza como sinónimos, las palabras infertilidad y esterilidad tienen significados diferentes. Se habla de esterilidad cuando la gestación es imposible. Infertilidad en cambio, significa que aún cuando la gestación se produzca, el embarazo se interrumpe en alguna de sus etapas y no es posible llevarlo adelante con éxito. Sucede que en ambas situaciones las opciones de tratamiento coinciden. Quizá por eso, muchas veces los términos se emplean en forma indistinta.


2-Cuándo consultar


Para que un embarazo tenga lugar, tienen que coexistir – en forma coordinada- una serie de factores:
a) Los ovarios deben liberar un óvulo.
b) Los espermatozoides tienen que estar cerca del óvulo.
c) Las trompas de Falopio deben estar sanas, de manera que el óvulo pueda desplazarse a través de ellas y encontrarse con los espermatozoides.
d) El embrión debe implantarse en el útero.
Todo este proceso requiere que los óvulos y los  espermatozoides cumplan determinados requisitos en cuanto a su morfología y funcionalidad. Cualquier alteración, sea en el mecanismo o en los factores relacionados con la fecundación, puede conducir a la infertilidad.
Se considera que una pareja es infértil cuando no logra el embarazo después de mantener relaciones en forma regular durante un año, sin emplear ningún tipo de método anticonceptivo. Sin embargo, no es necesario esperar ese tiempo: si tienen inquietudes pueden consultar antes y serán evaluados. Porque muchas veces existen factores de infertilidad que pueden conocerse en forma temprana, y que pueden incluso estar presentes desde el nacimiento.


3-Consultar en pareja


La búsqueda de un hijo es una etapa muy importante en la vida de una pareja, sea por métodos naturales o con la ayuda de un médico especialista en reproducción. Y no hay que perder de vista que cualquier factor que dificulte la gestación es un problema de la pareja. Por lo tanto, es necesario que los exámenes y el tratamiento sean correctos y que se haga de a dos, en forma integrada y simultánea.


4-Causas


Cerca de la tercera parte de las parejas infértiles o estériles se encuentra dentro de lo que se denominada “esterilidad sin causa aparente”, o ESCA. Son pacientes que, después de realizarse estudios de diagnóstico, no evidencian una causa médica identificable que explique la ausencia de embarazo. El 70 por ciento restante se reparte entre esterilidad por causa femenina, esterilidad por causa masculina, y esterilidad por causas mixtas (cuando ambos miembros de la pareja tienen algún factor que explica la infertilidad).


5-La edad


La tasa de fecundidad viene cayendo desde hace más de 15 años. Para comprobarlo no hacen falta estadísticas. Basta con observar la edad promedio de las mujeres que concurren al consultorio de los especialistas en reproducción. Ese es uno de los principales motivos: en muchos casos las mujeres han decidido postergar su maternidad, especialmente en pos de una mejor posición social o por razones laborales.
Lo cierto es que la edad influye decisivamente en la probabilidad de embarazo. Y no sólo en eso. También en el riesgo de anomalías genéticas y de abortos del primer trimestre. Distintos estudios demuestran que la probabilidad de embarazo disminuye en forma gradual a partir de los 35 años y que después de esa edad el tiempo que se demora en lograrlo se incrementa. Las cifras son concluyentes: el 71 por ciento de las mujeres de menos de 30 años se embaraza dentro de los primeros meses, y sólo el 41 por ciento de las de más de 36 lo logra en el mismo lapso de tiempo. Es necesario tomar conciencia de que lo ideal es que el bebé llegue antes de los 30 años. Postergar la decisión acarrea mayores riesgos, tanto para la madre como para el hijo, e incluso aumenta las posibilidades de infertilidad.


6-El cigarrillo


La investigación indica que, en todo el mundo, alrededor de un tercio de las mujeres en edad de concebir son fumadoras. Según la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, la nicotina y otras sustancias químicas tóxicas presentes en los cigarrillos son dañinas para la fertilidad, porque afectan el medioambiente folicular y provocan disfunciones hormonales. Es más, se sabe que los óvulos de las mujeres que fuman suelen ser más proclives a sufrir alteraciones, inclusive genéticas.
Por otro lado, se ha visto que en mujeres fumadoras la menopausia puede producirse entre uno y cuatro años antes que en la población general.
En cuanto a los hombres, el cigarrillo puede afectar la morfología, la movilidad y hasta la integridad de la información genética de los espermatozoides.


7-El peso y la dieta


Tanto el exceso como el déficit de peso, e incluso el hecho de haber padecido trastornos alimenticios durante la juventud, puede traer consecuencias en el momento de buscar un embarazo.
La anorexia y la bulimia, así como la obesidad mórbida (los extremos), pueden ocasionar problemas de fertilidad. En la mujer, alteraciones hormonales, de la función ovulatoria y en la calidad de los óvulo. En el hombre, dificultades relacionadas con la calidad de los espermatozoides.
Queda claro entonces que una adecuada alimentación es el mejor camino hacia una vida y una fecundación saludables.


8-Actividad física


En la infertilidad, pueden reconocerse diferentes factores. Algunos relacionados con lo físico y lo orgánico. Otros, con el aspecto psicológico, El primer paso para acercar a una pareja a la concreción de este deseo de ser padres es ayudarla a lograr el bienestar y una vida saludable de la mejor calidad. Para ellos, es necesario trabajar sobre los distintos ámbitos, con el objetivo de orientar a ambos miembros hacia actividades que resulten beneficiosas para la salud. La actividad física es una de ellas. Siempre que no exista contraindicación médica, y tomando las debidas precauciones, el ejercicio físico es recomendable durante el embarazo, e incluso antes. Hacer ejercicio favorece la regulación metabólica aumenta la capacidad de concentración y relajación, controla la presión arterial, regula el equilibrio de la glucemia, mejora la circulación y mantiene al cuerpo en mejor estado general.


 9-Alta y baja complejidad


La reproducción asistida comprende un conjunto de terapéuticas y procedimientos destinados a brindars ayuda científica y asistencia al proceso para lograr el embarazo. El objetivo consiste en facilitar las condiciones para que se produzca la fecundación.
Los tratamientos de reproducción asistida pueden clasificarse en dos grupos: de alta y de baja complejidad. Los procedimientos de alta complejidad se caracterizan porque los óvulos se extraen del cuerpo de la mujer y se fertilizan in Vitro, mediante distintas técnicas:
* Fertilización in Vitro, más conocida como FIV: se realiza inseminación de los óvulos con espermatozoides.
* ICSI: el espermatozoide se inyecta dentro del óvulo.
* Diagnóstico Genético Preimplantatorio (DGP): posibilita el diagnóstico de anomalías genéticas en los embriones antes de transferirlos al útero materno.


Muchas veces, cuando las causas son aún desconocidas, recurrir a un tratamiento de fertilización in Vitro permite lograr el embarazo, o, si no se logra, localizar el problema y actuar en consecuencia.
 
Las técnicas de baja complejidad no requieren la extracción del óvulo, sino que la fertilización se realiza dentro del útero:
* Inseminación uterina: es un procedimiento simple que consiste en colocar los espermatozoides,  obtenido de una muestra procesada de semen, dentro del útero, cerca del momento de la ovulación.
* Relaciones sexuales programadas: la técnica se baja en mantener relaciones sexuales durante la ovulación. El momento se determina mediante un control ecográfico del ciclo, y eventualmente con un análisis de orina.


10-Criopreservación y donación


La criopreservación de gametas, embriones, tejido ovárico y tejido testicular es una opción posible cuando se desea postergar la paternidad. La técnica consiste en mantener la células a muy baja temperatura, para disminuir sus funciones vitales y poder conservarlas en condiciones durante mucho tiempo. Las células se mezclan con soluciones «crioprotectoras», y luego se almacenan dentro de tanques especiales, con nitrógeno líquido a -196°C, hasta el momento de utilizarlas.
En cuanto a la donación de óvulos también llamada ovodonación, las indicaciones son diversas (ver recuadro).
Básicamente, se trata de un procedimiento al que se recurre cuando las fertilizaciones in Vitro fallan por mala calidad de los óvulos o de los embriones, o bien en casos de enfermedades hereditarias.
Existen también bancos de semen, a los que puede recurrirse en caso de ausencia de espermatozoides, o cuando hay factores masculinos que impiden la fecundación.
En ambos casos, se trate de óvulos o de espermatozoides, la donación es anónima.