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Por: Perfil | 17/01/10

Apenas el 50% de los mitos del verano tienen sustento científico


medicina / leyendas que modifican habitos
Circulan de boca en boca como verdades reveladas. Pero, según los especialistas consultados por PERFIL, muchos están lejos de serlo

Deshidratada. El consumo de alcohol en la playa potencia los efectos deshidratantes. Además, engorda aunque «no fija las grasas».Hay una variedad de mitos relacionados con la salud que suelen transmitirse de padres a hijos como antiguos saberes familiares. Algunos, incluso, son condimentados con algún recuerdo vago de amigos o parientes «a los que les pasó una vez», en algún lugar no precisado, aunque hurgando un poco se advierte que nunca se puede dar con alguna persona de carne y hueso a la que efectivamente le haya pasado.

Por supuesto, algunos medios ?parte de la sociedad al fin? los repiten sin mayor constatación y es posible encontrarlos desperdigados y replicados por sitios web poco confiables.

Lo cierto es que buena parte son fábulas urbanas (y playeras) que no tienen asidero. Y si lo tienen es más que endeble, y referidos a situaciones puntuales, difíciles de ser generalizadas. A continuación, un repaso por algunos de esos lugares comunes y lo que la ciencia y los expertos explican sobre ellos. Tres fueron catalogados como verdaderos y otros tres resultaron falsos.

Como yapa, un séptimo ?el más extraño? más cerca de ser calificado como verdadero. Se trata del dicho que indica que «la insolación provoca vómitos». Aunque parezca poco creíble esto es así debido a que «un golpe de calor intenso en breve tiempo puede generar una reacción inflamatoria cuyas consecuencias pueden ser fiebre, mareos, vómitos y otros síntomas similares», según explico Jorge Laffarque, dermatólogo del hospital Elizalde.

EL ALCOHOL FIJA LAS GRASAS
El alcohol ayuda a engordar, pero indirectamente: se suman aproximadamente 7 calorías por cada gramo ingerido.
Y no aporta vitaminas ni minerales.
Un porrón de cerveza (355 ml) añade 150 calorías.

FALSO

Cuenta la nutricionista Molina que: «Una pregunta que mucha gente se hace al llegar el verano es si el alcohol fija las grasas, lo que presuntamente facilitaría el engordar. En realidad esto no es así. En concreto, es el alcohol el que ayuda a engordar porque se suman aproximadamente 7 calorías por cada gramo ingerido».

En la biblioteca de los Institutos Nacionales de la Salud de los Estados Unidos, en el apartado «Alcohol y dieta», se lee que «el alcohol suma 7 calorías / gramo» y se las considera «vacías», dado que no suman ni vitaminas ni minerales.

Finalmente los cuidadosos de la figura deberían recordar que un porrón de cerveza (355 ml) añade 150 calorías. Y un vaso de vino o una medida de licor tienen aproximadamente la misma cantidad de alcohol y también suman calorías. En concreto, un par de cervezas a media tarde serán placenteras, pero pueden terminar aumentando el «salvavidas» y no por fijación de grasas sino simplemente por exceso de calorías.
Por Enrique Garabetyan
Deshidratada. El consumo de alcohol en la playa potencia los efectos deshidratantes. Además, engorda aunque ?no fija las grasas?.

METERSE AL AGUA MENOS DE DOS HORAS DESPUES DE COMER PROVOCA LA MUERTE
Tras una comida abundante, ir al agua puede ocasionar calambres o molestias digestivas. Es porque hay una fuerte irrigación sanguínea hacia el aparato digestivo en lugar de hacia los músculos.
Pero difícilmente cause la muerte, si la persona no tiene problemas precedentes.
De los ahogamientos registrados en EE.UU., menos del 1% ocurrió luego de que la víctima hubiera comido.

FALSO.
Hace pocos días, una noticia indicó que «un menor murió en Miramar» y agregaba que «falleció asfi xiado tras ingresar al mar inmediatamente después de comer». ¿Mito confi rmado? Lo cierto es que los mismos profesionales del hospital Mariano Cassano aclararon que «el menor tenía antecedentes convulsivos que precipitaron la situación».
En un documento de la Sociedad Argentina de Pediatría se lee que: «Las estadísticas mundiales muestran que los dos grupos con mayor incidencia de accidentes en el agua son preescolares y adolescentes».
Pero no hay ninguna prevención sobre dejar transcurrir un tiempo entre comidas y baño.
Según una revisión pediátrica, es cierto que nadar tras una comida completa podría causar calambres o molestias digestivas, debido a la mayor demanda energética temporaria y a la sangre necesaria para irrigar al aparato digestivo. Claro que esto también puede ser causado por cualquier actividad deportiva no acuática.
TOMAR SOL TRAS LA DEPILACION PROVOCA MANCHAS BLANCAS EN LA PIEL
Las manchas causadas por el exceso de rayos UV destruyen los melanocitos que pigmentan la piel, algo que ocurre en los varones también (pero se nota menos porque son peludos).
VERDADERO.
Es una situación altamente probable ya que, según explicó a PERFIL el doctor Jorge Laffargue, dermatólogo del hospital Elizalde, «son manchas causadas por el exceso de rayos UV que destruyen los melanocitos que pigmentan la piel. Así aparecen las manchitas que son zonas de hipopigmentación que tardan meses en desaparecer, si los melanocitos se recuperan».
Para evitarlas el experto recomienda usar protector con un FPS alto y adecuado al tipo de piel.
¿Y qué tiene que ver la depilación entonces? No es más que una cuestión de percepción: «En los hombres también puede ocurrir, pero es posible que la abundancia de pelos lo disimule mejor».
Después de la depilación, y antes de exponerse al sol, se recomienda la utilización de cremas hidratantes o «geles calmantes» (tipo aloe vera) para proteger la piel también de hongos y bacterias, que pueden aprovechar que los poros se encuentran abiertos por efecto mismo de la depilación.
TOMAR CERVEZA EN LA PLAYA PROVOCA DESHIDRATACION
El alcohol tiene efectos diuréticos y provoca sequedad en la boca, dolores de cabeza y mareos.
Favorece así el riesgo de un golpe de calor.

VERDADERO.
Pura certeza, pero en función de la cantidad. La licenciada en nutrición Lucía Molina, de Halitus, afirmó que «no se considera que la bebida alcohólica sea hidratante, a lo que hay que agregar que el alcohol tiene efectos diuréticos» (de allí la boca seca, los dolores de cabeza y los mareos de una resaca). La conclusión es que la abundancia en la ingesta de cerveza tiende a deshidratar sobre todo en el contexto de un sol radiante.
Además, su abuso puede interferir en el almacenamiento de glucógeno muscular y limitar una adecuada reposición de las reservas energéticas del músculo durante su período de recuperación cuando se hacen esfuerzos físicos (como los que se hacen en la playa).
SENTARSE EN LA PLAYA PUEDE PROVOCAR INFECCIONES
Puede haber contaminación por contacto con bacterias presentes en la materia fecal de diversas aves que eligen desplazarse por la zona limítrofe de la playa.

VERDADERO.
Durante dos años, un grupo de científicos entrevistó a 1.491 bañistas de playas de la Florida. «El objetivo fue determinar si estar en la arena puede generar algún riesgo para la salud digestiva» explicó Tonya Bonilla, la doctora que coordinó el trabajo, publicado en el Marine Pollution Bulletin. «Y lo que encontramos fue que quienes permanecían en la parte seca no tenían un mayor riesgo de desarrollar malestares gastrointestinales.» Sin embargo, al pasar más tiempo en la zona de arena húmeda, o directamente en el agua, sí se registraba un aumento en la probabilidad de alguna infección. La causa de las infecciones tenía que ver con la contaminación por contacto con bacterias.
SANDIA CON VINO TINTO ES MORTAL
No hay nada en la combinación que sea peligroso para la salud humana (salvo en algunos vinos pateros: podría darse una combinación química de alguna bacteria láctica con ciertos aminoácidos de la sandía cuya mezcla sea capaz de provocar la aparición de toxinas).

FALSO.
Este viejo mito fue exhaustivamente deconstruido por Facundo Di Genova.
El autor del libro El barman científico, junto a un grupo de cobayos compuesto por 6 varones y mujeres, dedicaron una calurosa tarde de verano a comer abundantes porciones de una sandía regada con un litro de tinto. Del experimento «no sólo nadie resultó lastimado sino todo lo contrario», afirmó Di Genova.
La experiencia fue definida por los participantes como «placentera, maravillosa y hasta afrodisíaca, despertando los bajos instintos».
Di Genova atribuye este concepto a que «eventualmente, si el vino no estuviera bien estabilizado (caso de un patero casero) podría darse una rara combinación química de alguna bacteria láctica presente en la bebida y sumarse a ciertos aminoácidos de la sandía».

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