
Siempre tuvimos mucho miedo a no poder. Mi reserva ovarica era muy baja y Nico siempre nos hizo saber que con un solo óvulo alcanzaba para nuestro sueño.
Así fue. Un solo óvulo que se convirtió en nuestro embrióncito guerrero que hoy ya tiene 29 semanas.
Gracias Halitus. Gracias Nico. Desde el primer día fueron contención y amor en todo momento para lograr nuestro sueño.
Cande y Vane
