Hábitos, alimentos y terapias que ayudan a mejorar la fertilidad

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Por: Clarin | 19/06/19

Hábitos, alimentos y terapias que ayudan a mejorar la fertilidad


Habitos saludables en la búsqueda del embarazo

¿Estás buscando un embarazo? Estas recomendaciones de expertos pueden darte algunas ideas.

Durante el mes de junio se celebra el Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad y, para eso, es importante tener información clave. ¿Emprendemos la búsqueda de un embarazo y deseamos aumentar las posibilidades? ¿Tenemos un diagnóstico de infertilidad?

En el segundo caso pueden coexistir distintas causas, algunas no modificables (afectación en las trompas, o causas ovulatorias o espermáticas), y otras modificables, que son variables externas que pueden incidir y que, de controlarse, aumentan las probabilidades de tener un hijo.

Mucho se dice acerca de la influencia del peso en la fertilidad, del estrés y del tabaquismo. Pero hay más.

“Cuando se aborda un tratamiento, más allá de las cuestiones médicas que decida el profesional a cargo, está en cada paciente decidir cómo encara el desafío, cuánto está dispuesta a dedicarle, en tiempo y esfuerzo, y si elige cambiar alguno de estos factores modificables”, afirma el doctor Sergio Pasqualini de Halitus Instituto Médico.

Dividiremos la cuestión en tres ítems fundamentales: la alimentación, los hábitos, y algunas terapias que pueden reducir el estrés (siempre beneficioso en esta instancia).

1. La alimentación

La alimentación es uno de los parámetros. “Según los hábitos y gustos del paciente pueden realizarse cambios benéficos para mejorar la fertilidad masculina y femenina” afirma Julieta Lupardo, nutricionista de Halitus Instituto Médico. Ella nos brinda los siguientes consejos:

«Dos minerales imprescindibles son el Selenio y el Zinc, ya que su consumo insuficiente se asocia a irregularidades del ciclo menstrual en la mujer y a la disminución en la cantidad y la movilidad de los espermatozoides en el hombre. Estos nutrientes se encuentran naturalmente en los distintos tipos de carnes, vísceras (principalmente hígado y riñón), cereales integrales y legumbres (principalmente lentejas).»

Deben incorporarse también nutrientes con poder antioxidante como las Vitaminas C, E, A y el Selenio. La vitamina C se localiza en cítricos, tomate y ajíes. La vitamina E está presente en el germen de trigo, aceites y frutos secos (especialmente nueces). La vitamina A se encuentra en grasas lácteas, hígado y verduras de color naranja o rojas.

«Otro nutriente fundamental son los ácidos grasos esenciales (omega 3) y las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas. Parecen claves en el proceso de la ovulación y la fertilidad masculina. El omega 3 se encuentra en pescados grasos y semillas (principalmente de lino) y los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados están presentes en los aceites (oliva, maíz, girasol), en las aceitunas, frutas secas (almendras, avellanas, castañas de cajú, nueces) y la palta.»

«El consumo de ácido fólico también hay que resaltarlo, ya que es importante para la producción de células germinales y el embarazo. Este nutriente está presente en las verduras de hoja verde, legumbres y cereales integrales. La dosis diaria recomendada para prevenir defectos del tubo neural es de 400-800 µg. Las mujeres que toman multivitaminas que contienen ácido fólico tienen menos probabilidades de ser anovulatorias, y se reduce el tiempo para lograr un embarazo.»

«Por último, se han observado mejores tasas de embarazo en aquellas pacientes con valores suficientes de vitamina D en sangre. También, se observó mejora en los parámetros seminales de movilidad y recuento de espermatozoides en aquellos varones con niveles circulantes deseados de vitamina D luego de la suplementación. Sus alimentos fuente son el pescado, huevo y lácteos fortificados.»

2.Hábitos saludables

Nuestro cuerpo guarda una estrecha relación con el cerebro, por lo cual todo lo que analizamos, reflexionamos y pensamos en el día a día puede afectar el buen funcionamiento del organismo. Ante un problema de fertilidad, pensamientos agobiantes, frustración o culpa pueden ser los más comunes. ¿Cómo los evitamos? Por momentos se hace dificil. Incluso en parejas sin problemas aparentes, a los pocos meses de buscar sin éxito, surgen dudas y preocupaciones.

La consulta psicológica es una herramienta fundamental en el cuidado de la mente de pacientes con dificultad para lograr el embarazo. En este sentido, la licenciada María Villamil, profesional a cargo de la Unidad de Psicología de IVI Buenos Aires, explica “generalmente las personas con problemas de fertilidad les cuesta expresarse sobre su situación, y al tratar de evitar conversar sobre el tema generan un problema, pues se aíslan socialmente. Lo ideal es que cuenten con un espacio de contención, donde puedan trabajar miedos y ansiedades, mejorando sus estrategias de afrontamiento; esto lo pueden obtener en consultas con un profesional de psicología especializado en Reproducción Asistida.”

Lo óptimo es que los pacientes sean conscientes de sus emociones, cuáles son las mejores maneras de afrontarlas, y cómo y a quienes involucrar de su círculo de amigos y familiares en esta situación. “La comunicación es fundamental, en el caso de las parejas resulta esencial dialogar acerca de lo que le pasa a cada uno en particular y, en lo posible, compartirlo con las personas más cercanas. Los aspectos emocionales necesitan de una escucha diferente, por esto contar con ayuda psicológica podría marcar una total diferencia al momento de afrontar el diagnóstico de infertilidad”, agrega la psicóloga Villamil.

3.Terapias (alternativas) complementarias

Otras de las variables modificables a la hora de aumentar las chances (sin crear falsas expectativas) son el estrés y el equilibrio psico-físico, por eso acercase a prácticas como la meditación, el yoga o la acupuntura puede ser beneficioso.

“El yoga restablece el equilibrio cuerpo-mente-emociones y ayuda a disolver los focos de tensión, esto permite que la energía circule positivamente y ayude a que el cuerpo se vuelva más saludable” afirmó David Lifar, director de Fundación Indra Devi. “Esta práctica ayuda a cambiar la vida de las personas de una manera fundamental al devolver la salud al cuerpo, apaciguar la mente y brindar armonía emocional como pasos previos para lograr acercarnos al objetivo, que es el embarazo”.

Por su parte, la acupuntura tiene una mirada integral de la persona, en búsqueda de armonizar toda la energía que circula por el cuerpo y evitar la disfunción del organismo en general. “La energía que circula por los meridianos nutre a todos los tejidos y todo obstáculo de esta energía se manifiesta como un trastorno del meridiano afectado. El objetivo es restaurar la libre circulación bio eléctrica para poder gozar de un normal funcionamiento del organismo” concluyó Pablo Quinteros, acupunturista de Halitus Instituto Médico.

Por último, y debido a que la búsqueda infructuosa del embarazo puede ser larga, frustrante y en ocasiones llevar a una situación de crisis, se sugieren terapias como el counseling

Desde el couseling la consultora trabaja en conjunto las emociones diarias, sensaciones, inseguridad, incertidumbres, dudas, situaciones, momentos de pareja, familia, amigos, lo social y hasta lo laboral.

“Trabajamos el presente y vemos cómo es cada vivencia para sumar en los logros. Tratamos de no ver el pasado que fue el que nos trajo momentos de negatividad. Nos enfocamos en que trabajando juntos, seguro el camino será para un resultado de logro de embarazo y, si no, de ganar la confianza muchas veces perdida” comentó Alicia Pendito, coounselor.


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